¿ES RENTABLE SER COMPLIANT?

¿ES RENTABLE SER COMPLIANT?

Escrito por Eduardo Herrera Velarde. 2016/03/16 – 23:00 PM. Con distintas aplicaciones, a veces distintos significados, la palabra compliance (cumplimiento) viene siendo mucho más utilizada día a día cuando se habla de la actividad de las empresas. De ese término inglés, hemos derivado el que pone el título a este pequeño artículo. Si conviene ser o no compliant (cumplidor) corresponde a la ley interna de cada individuo, a su propia ética y sobre eso – como experiencia propia – puedo dar una respuesta más que afirmativa. Sí, conviene; de hecho, demoran un poco más los resultados en todo orden de cosas, pero no cabe duda que son mucho más sostenibles y coherentes. No obstante lo referido anteriormente, el incentivo de tener una ley de por medio para ser correcto (portarse bien o ser ético) es, a mi gusto, bastante mediocre. Se fundamenta en un plano estrictamente normativo y de ello en que el famoso dicho latino “hecha la ley, hecha la trampa”, lleve a muchos a buscar – siempre – la estrategia de eludir lo que dice la autoridad porque la inventiva acompaña a todos los quieren usarla. Reglas mínimas provocan exigencias mínimas. Llevar un concepto eminentemente filosófico al plano de los negocios parece ser tan difícil como jugar un partido profesional de futbol con traje; no imposible. El concepto de empresa está creado, esencialmente, para hacer más eficiente la labor mediante la organización y la división. Toda eficiencia implica, en términos de negocios, rentabilidad. La empresa es, por naturaleza, lucrativa y su finalidad primordial es ganar dinero (cosa que no está mal). El gran asunto, al que están mirando...
¿QUIERO SER EMPRESARIO?

¿QUIERO SER EMPRESARIO?

Escrito por Arturo Martínez Ortiz. 2016/03/12 – 22:00 PM. Una de las preguntas que siempre me hacen, y tal vez una de la más difícil de responder, es que debo hacer para convertirme en empresario. Es difícil, porque convertirse en empresario no es algo que se pueda decidir de la noche a la mañana, requiere de una preparación previa y, muchos cambios, incluido lo que podríamos llamar un cambio de chip, así como saber  lo que comprende convertirse en empresario. Robert Kiyosaki, en su libro “Antes de Renunciar a tu Empleo”, nos da una excelente descripción de dicha experiencia, el dejar de ser un asalariado para pasar a ser un empresario: “…Uno de los momentos más aterradores de mi vida fue el día en que dejé mi empleo y me convertí oficialmente en empresario. Ese día supe que no habría más sueldo, ni seguro médico, ni plan de retiro. No habría más días de incapacidad ni vacaciones pagadas…”. Este debe ser uno de los motivos por el cual muchas personas no dan el gran salto para convertirse en empresarios, el miedo a no tener un ingreso seguro todos los meses. De otro lado, ser empresario implica que debemos asumir otros gastos: pagar una oficina, una secretaria, servicios de electricidad, telefonía y, algo muy importante. Otro gasto importante, es el complicado arte de conseguir clientes, dado que debemos invertir en marketing, y muchos, muchos desayunos, almuerzos y cenas de trabajo que, por supuesto, corren por nuestra cuenta. Sin clientes no hay ventas, sin ventas no hay ingresos, sin ingresos no hay negocio. Sin embargo, el mayor beneficio de ser empresario es...